USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

A continuación os expondremos 3 ejemplos del uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la enfermería:

En primer lugar encontramos a Florence:

Florence (Reino Unido) → chatbot que recuerda a los pacientes tomar su medicación, guía sobre hábitos saludables y permite a enfermería supervisar la adherencia.

Florence es un chatbot de salud impulsado por inteligencia artificial, diseñado para ayudar a los usuarios a mejorar su adherencia a los tratamientos médicos y promover hábitos saludables. Sus principales funciones incluyen:

· Recordatorio de medicación: Florence envía recordatorios personalizados para tomar medicamentos o píldoras anticonceptivas, ayudando a los usuarios a cumplir con sus regímenes de tratamiento y reducir el riesgo de olvidos.

· Información sobre medicamentos: Proporciona información específica sobre los medicamentos que el usuario está tomando, lo que facilita la comprensión de su uso y posibles efectos.

· Seguimiento de la salud: Permite registrar y monitorear métricas como peso corporal, estado de ánimo, ciclo menstrual y otros indicadores de salud, ayudando a los usuarios a alcanzar sus objetivos de bienestar.

· Educación en salud: Ofrece consejos sobre salud mental, gestión del estrés, alimentación saludable, actividad física, dejar de fumar y vacunas, todo basado en información actualizada de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

· Accesibilidad multilingüe: Florence está disponible en varios idiomas, incluido el español, y puede ser utilizada a través de plataformas populares como Facebook Messenger, Skype y Kik.

· Confidencialidad y facilidad de uso: No requiere registro previo y las conversaciones son confidenciales, lo que facilita el acceso y la confianza de los usuarios.

Florence fue creada inicialmente para ayudar a las personas a dejar de fumar, pero su alcance se ha ampliado para abordar múltiples aspectos de la salud física y mental. Además, se actualiza constantemente para combatir la desinformación y adaptarse a nuevas necesidades sanitarias, como la pandemia de COVID-1.

En segundo lugar tenemos Bruin Biometrics’ SEM Scanner, este utiliza la IA para detectar cambios en el tejido antes de que aparezcan las úlceras, ayudando al personal de enfermería a actuar precozmente:

El SEM Scanner es un aparatito portátil que usan los profesionales de salud para detectar a tiempo si una persona está empezando a tener una úlcera por presión (las típicas “llagas” de estar mucho tiempo acostado). Funciona pasando el escáner por la piel y mide la humedad que hay debajo; si encuentra cambios raros, avisa que ese tejido puede estar dañándose aunque todavía no se note a simple vista. Sirve para prevenir y cuidar antes de que aparezca la herida, aunque siempre se usa junto con la valoración médica normal.

Por último tenemos Aiva Nurse Assistant, es como un asistente de voz para enfermeras. Les deja registrar lo que hacen hablando en vez de escribir, consultar rápido los datos del paciente y poner recordatorios. La idea es quitarles papeleo y tareas repetitivas para que puedan pasar más tiempo cuidando directamente a los pacientes.


IA de empatía en cuidados de enfermería:

· Problema: muchos pacientes hospitalizados (sobre todo ancianos y crónicos) sufren soledad y ansiedad, y las enfermeras no siempre tienen el tiempo para acompañarlos emocionalmente.

· Idea: un asistente personal de IA capaz de conversar de manera empática y detectar cambios en el estado emocional del paciente, avisando al personal si se perciben signos de depresión, ansiedad o delirium.

· Objetivo: se busca desarrollar un asistente personal de IA que pueda acompañar en los momentos de soledad a los pacientes hospitalizados y a aquellos que estén siguiendo su tratamiento en su domicilio. De esta forma los pacientes se podrán sentir acompañados de manera integral, ya que siempre se tendrá en cuenta su esfera espiritual y psicológica, además no se dejará de lado los signos y síntomas que el paciente pueda manifestar ya que la IA estará monitorizando los cambios de su estado afectivo y físico, alertando si ocurre al personal sanitario.

· Necesidades: será necesario un gran abanico de tecnología, empezando por un sistema de reconocimiento, este deberá reconocer patologías, signos y síntomas para que nuestro asistente personal pueda advertir a los sanitarios de cualquier signo de alerta o cambios significativos en el comportamiento o en el físico del paciente. También querremos conseguir una apariencia más humana en nuestro asistente y que no sea únicamente un ordenador con cámara. También necesitaremos que nuestra IA tenga algoritmos de IA conversacional empática para que pueda conversar con los pacientes en todo momento. En este asistente irán incluidos sensores, micrófonos y cámaras para poder facilitar la detección y el habla con el paciente. Por último, habrá una integración con el sistema hospitalario (historia clínica, alarmas internas...) y una plataforma segura para registrar y analizar datos sin comprometer la privacidad.

· Beneficios que aportaría a los pacientes: para los pacientes sería como tener siempre con quien hablar, lo que ayudaría a sentirse menos solos y ansiosos, además de darles más confianza para contar cómo se sienten o si algo les molesta. La IA también podría detectar si tiene dolor, si están angustiados o si algo no va bien, y así poder avisar rápido al personal de enfermería. En resumen, existiría una reducción de soledad y aislamiento, una disminución de depresión y ansiedad, una sensación de ser escuchados, comprendidos y acompañados, una detección de síntomas emocionales o cognitivos y una mejor adherencia al tratamiento al sentirse más cuidado.

· Oportunidades que aporta a las enfermeras: para las enfermeras sería una ayuda enorme, porque la IA se encargaría del acompañamiento y de la vigilancia de lo básico, dejándoles más tiempo para centrarse en lo realmente importante. Además, les quitaría algo de carga emocional y les daría información útil sobre la evolución de los pacientes. Eso sí, habría que cuidar mucho la privacidad y dejar claro que no se trata de reemplazar a las enfermeras, sino de darles un apoyo extra para mejorar la atención.

· Dificultades que pueden existir: la primera que destacaríamos sería la aceptación de los pacientes, ya que algunos podrían desconfiar o sentir incomodidad ante una IA. Continuaríamos con las limitaciones tecnológicas, ya que es un gran trabajo todos los aspectos que nuestra IA tiene que abarcar. Otro aspecto que venos que puede estar relacionado con la primera, sería el aspecto ético, el riesgo de deshumanizar el cuidado si se depende demasiado de la IA. Y, por último, habría que tener en cuenta los costes que llevaría crear, implantar y mantener nuestro asistente personal.



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